PARQUE ARQUEOLÓGICO JOYA DE CERÉN

joya de ceren estructura 9

El descubrimiento del sitio arqueológico Joya de Cerén

Esta área originalmente formaba parte de la hacienda San Andrés, uno de los mayores latifundios del valle de Zapotitán en el poniente de El Salvador. A mediados del siglo XX, la porción conocida como Joya de Cerén fue vendida al gobierno para realizar uno de los primeros proyectos de reforma agraria en el país. “Cerén” es un apellido, mientras que “Joya” es una expresión derivada del castellano antiguo que aún se usa en El Salvador para referirse a valle pequeño de suelo fértil rodeado por terreno accidentado.

En 1979-1980, Sheets hizo prospección remota de parte de Joya de Cerén, empleando radar penetrante de suelos (georadar) y resistividad de suelo para localizar anomalías que podrían representar estructuras profundamente enterradas. En éste y otros estudios subsecuentes, el georadar resultó ser particularmente efectiva en detectar posibles estructuras, así como los surcos y camellones de cultivos y para trazar la topografía pre-eruptiva del sitio.

joya de ceren
joya de ceren

Las excavaciones fueron reanudadas en 1989 y continuaron hasta 1996. Sheets y su equipo han excavado un total de 11 estructuras, y 6 más han sido localizadas pero no excavadas. La prospección remota sugiere la existencia de varias docenas más.

Aún no se han determinado los límites de Joya de Cerén. Se ha planteado que el sitio podría tener una extensión de aproximadamente 5 hectáreas o más; si esto es así, solo se han excavado el 2% o menos del área total del sitio. No cabe duda que las investigaciones futuras aportarán muchas sorpresas en el 98% del sitio hasta ahora desconocido.

Un total de 11 estructuras han sido excavadas en su mayor parte o totalmente (los números de la estructuras son correlativos, así que la Estructura 1 fue la primera en ser excavada). Hay cuatro áreas de excavación (operaciones) en Joya de Cerén, que también han sido llamadas como “grupos” o “conjuntos”.

La Estructura 1 consiste en una plataforma basal, con columnas de barro sólido en las esquinas, y paredes de bahareque que corrían entre las columnas. Tiene un pequeñísimo corredor y una banqueta sólida (cama) ocupaba la mitad del espacio en su único cuarto. La base, columnas y banca son de barro lodoso modelado (en por lo menos un elemento fracturado se observaba huellas de mano, dejadas al presionar el barro plástico en la forma deseada. En casas tradicionales de hoy (cada vez más escasas), se construye una plataforma basal con el propósito de elevar el piso de la casa arriba del nivel de humedad. El techo de la Estructura 1 y otras en el sitio era de zacate.

La Estructura 3 se erigió sobre una masiva plataforma basal y tiene paredes gruesas de barro modelado. Es de planta rectangular, con su entrada en uno de los lados largos. Su interior se divide en dos cuartos, con dos banquetas en el primero, y nichos en ambos. Aquí, como en otras estructuras, se encuentran asas de ollas reutilizadas, pegadas en posiciones donde hubieran servido para amarrar puertas (de tela o de cañas amarradas), mientras que otras, ubicadas en las esquinas, tal vez eran para colgar objetos. El techo se incendió y colapsó hacia inicios de la erupción volcánica; fue descubierto en las excavaciones como una impresionante capa gruesa de zacate carbonizado que cubría ambos cuartos. El techo se sostenía sobre una estructura de madera con horcones ubicados fuera de la estructura, que en las excavaciones fueron encontrados carbonizados y tumbados al suelo.

joya de ceren estructura 3
joya de ceren estructura 3

Estructura 9. Los baños sauna formaban parte de los hogares mesoamericanos y siguen siendo importantes entre los mayas de Guatemala y el sur de México. En la arqueología mesoamericana, generalmente se designan estas estructuras con el término “temascal” (derivado de la palabra nahua temazcalli), mientras que los actuales mayas de Guatemala, incluyendo los k’iché, kaqchikel y tz’utujil, las llaman tuj y las ocupan para bañarse, para el parto y para curaciones. Se han encontrado restos de temascales en varios sitios arqueológicos, siendo notable el hallazgo de ocho en el sitio de Piedras Negras en el norte de Guatemala. En El Salvador, Antonio Sol descubrió un temascal en Cihuatán durante sus excavaciones de 1929.

Sin embargo, el temascal de Joya de Cerén (Estructura 9) es el ejemplar prehispánico mejor conservado que se conoce. En común con otros temascales, la Estructura 9 tiene una baja entrada por donde los usuarios entraban gateando, a fin de conservar el calor adentro. En su interior, que solo ha sido parcialmente excavado, hay una caja de fuego hecho de piedras unidas con barro, y banquetas situadas alrededor (en este caso, forradas con lajas y, uno supone, petates). Un hoyo pequeño en el techo ventilaba el temascal.

joya de ceren estructura 9
joya de ceren estructura 9
joya de ceren estructura 9
joya de ceren estructura 9
joya de ceren temascal
joya de ceren temascal

Estructura 12. Esta construcción es única. Como las dos casas conocidas, tiene una plataforma basal con columnas en los extremos, pero hasta allí llegan las similitudes. Su corredor es considerablemente más largo, con seis nichos, una “ventana” de celosía y restos de una modesta pintura mural en su interior (¿estrellas o flores rojas?). Tiene dos cuartos, uno de ellos pequeño con una ventana de celosía, y el otro muy pequeño. El acceso al cuarto con ventana era notablemente laberíntico. El excavador ha propuesto que la Estructura 12 era el lugar de trabajo de “una chamana”.

joya de ceren estructura 12
joya de ceren estructura 12
joye de ceren estructura 12
joye de ceren estructura 12

El mural de la Estructura 12 es el único conocido en la arquitectura prehispánico en El Salvador.

En 1993 Joya de Cerén fue inscrito en el Listado de Patrimonio Mundial de UNESCO.

joya de ceren museo
joya de ceren museo

Ubicación:

Kilómetro 35 carretera a San Juan Opico, departamento de La Libertad, El Salvador.

Horario:

Martes a Domingo, 9am a 4pm (cerrado los días lunes).

Tarifas:

$1.00 / nacionales, $3.00 / extranjeros.

$1.00 / vehículos livianos, $2.00 / buses

Entrada gratis para nacionales menores de 8 años y mayores de 60.

Centroamericanos pagan igual que nacionales.

Fotografías: AGENDARTE EL SALVADOR

Fuente: Fundación Nacional de Arqueología de El Salvador